23 nov 2010

Algo tan grande..

¿Sabes lo que se siente cuando crees que todo te va mal, y lo ves todo oscuro?
Sientes impotencia y rabia, ganas de levantarte otra vez, de no volver a caer en lo mismo, de gritar con todas tu fuerzas ¡AYUDA!, y crees que nada va a cambiar.
Entonces, es como si apareciese de la nada una luz que te obliga a levantarte, a sonreir, a comerte el mundo de arriba a abajo.
Es algo que siempre está a tu lado, es como tu ángel de la guarda, que te lleva siempre por el mejor camino posible, y es como una voz que te indica los pasos que seguir, que si te equivocas siempre está para decirte que no pasa nada, que el camino está lleno de piedras, pero tú puedes saltarlas, tienes fuerzas de sobra para superarlas. 
Ese ángel nunca desaparece, no desaparece ni siquiera cuando no le haces caso, siempre tiene un hombro en el cual te puedes apoyar.
Ese que si te caes, te coge de los brazos y te abraza fuerte, que siempre tiene un consejo que darte, y que por tí saca sus armas. 
Que por nada del mundo quiere verte llorar, ni decir: me rindo.
¡NO!
Tú por ese ángel que tienes, sigues adelante, sonríes, gritas, haces tonterías, ese al que tanto quieres..
Mis ángeles tienen nombre, y suerte he tenido de conocerlas.
María, Ester,Andrea,Paula.
Son taaaaaaaaaaaan taaaaaaaaaaaan maravillosas, que la perfeccion queda por debajo de ellas.
Ojalá estos 4 angelillos no desaparezcan nunca, que siempre sean mi sombra. ¡SIEMPRE!

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